Coquimbo Unido pasó de soñar con jugar la Libertadores a liderar un grupo continental. En 2026, los aurinegros regresaron al máximo torneo de clubes de Sudamérica y llegaron más lejos que nunca en su historia en esta copa.
1991 fue el logro. 1992 fue la Libertadores.
La confusión entre esas dos fechas es habitual. El subcampeonato del torneo chileno de 1991 le dio al club su primera clasificación; los partidos de Copa Libertadores se disputaron en 1992. En aquella edición se midió, entre otros, con Colo Colo, Universidad Católica, San Lorenzo y Newell’s Old Boys, y se despidió en la fase de grupos.
Pasaron 34 años para que Coquimbo Unido regresara a este certamen. Esta vez lo hizo como campeón del fútbol chileno, tras la inolvidable temporada 2025.
Un Grupo B que terminó vestido de amarillo y negro.
El equipo dirigido por Hernán Caputto sumó 10 puntos y terminó primero del Grupo B, por delante de Deportes Tolima, Nacional de Uruguay y Universitario de Perú. Dos victorias como local —frente a Universitario y Tolima— ayudaron a conseguir una clasificación inédita, una jornada antes del cierre de la fase.
La goleada 3-0 ante Tolima en Coquimbo fue uno de los momentos más recordados del recorrido continental.
Platense y una eliminación que no borró la historia.
En la ida del 12 de agosto, Coquimbo igualó 1-1 en Argentina. Guido Vadalá empató en los descuentos, dejando todo abierto para el regreso al Francisco Sánchez Rumoroso.
El 19 de agosto, la vuelta terminó sin goles. Platense se impuso por 7-6 en los penales y avanzó a cuartos de final. Coquimbo quedó eliminado, pero había conseguido su mejor resultado histórico en la Copa Libertadores: alcanzar los octavos por primera vez.
La campaña, partido a partido.
Resultado de la vuelta de octavos: 0-0 al término de los 90 minutos. La clasificación se definió en penales (6-7).
Mucho más que una clasificación.
Las tribunas del Sánchez Rumoroso, las camisetas aurinegras y los cánticos que acompañaron la campaña hablan de una ciudad que vivió intensamente cada fecha. El recorrido continental no solo dejó estadísticas: también recuerdos de una hinchada que volvió a acompañar al Pirata entre los grandes del continente.
En Me Gusta Coquimbo queremos conservar esos registros mediante imágenes, relatos y testimonios propios, con el cuidado editorial que merece una historia compartida.